Estamos apresados, bajo el candado murmurante de este Capitalismo tardío. Nuestros hombres del Estado, cual flecha reluciente de sangre, lo único que hacen es torturarnos.

Estamos ciegos, a merced del ego de aquel pueblo abandonado y de aquel sector del Gobierno.

No hay literatura y no hay noticias. Quieren colocar vendas en nuestros ojos. Y los susurros macabros nos aislan de la realidad.

Estamos ahogados en las lágrimas de las hojas de las únicas personas que luchan por la verdad en este mundo de mentiras. Estamos aquí en este mundo hipócrita de militares silenciosos.

Esta dictadura es de la que nadie esta escuchando. Estamos sordos, estamos desnudos, estamos ciegos, estamos descalzos.

Han ingresado a nuestros hogares y no nos hemos enterado. Estan pisando nuestros sueños, y destrozan las posibilidades de abandonar este Caos. Son soldados armados de palabras... Sofistas que nos atan con sus cadenas de dinero. Son políticos, son pueblo, son personas y son egoístas.

Han entrado a nuestras casas, lavándonos el cerebro y hostigándonos con armas de radio, de diarios, de televisión, de falsa información. Nos mienten y pretenden engañarnos con sus viles mentiras. Nos ponen en contra uno de los otros.

Estamos inseguros y pretenden hacernos creer que pasear en las calles es lo mismo que encerrarse en una burbuja de alarmas. No hay robos, no hay inflación, no hay, no hay...

Y lo peor es que hay TODO.

No hay sentido alguno en sus palabras. Palabras que malgastan... Son sofistas de la actualidad que con armas silenciosas han venido a conquistar.

Es una dictadura NO autorizada, y nosotros que intentamos descansar en nuestras camas vemos el rostro de la maldad cada día en las calles de nuestra muerta ciudad.

Estan aquí... Estan matando, estan robando, estan lastimando...

Estan torturando al Pueblo..

C. Angeliqe